Si no vas a estar junto al bebé durante un determinado periodo de tiempo o vas a volver al trabajo pero quieres que continúe tomando leche materna, puede que necesites extraer leche.
Utilices el método que utilices, es importante asegurarse de que tienes las manos limpias y de que todos los biberones, recipientes y piezas del sacaleches están lavados y esterilizados.
Antes de extraer la leche, masajea los pechos para ayudar a que la leche fluya.
Extracción manual
Sitúa tu dedo índice bajo el pecho, hacia el borde de la areola, y tu pulgar en la parte superior del seno. Mantén el dedo y el pulgar en el mismo lugar, presiona suavemente hacia atrás y luego, manteniendo la presión, aprieta hacia delante para que la leche avance hacia el pezón. Deja de hacer presión y repite el proceso. Necesitarás usar un recipiente.
Sacaleches manual
Estos extractores tienen un embudo que se sitúa sobre el pezón y la areola. Algunos funcionan con una palanca y otros van a pilas. Una vez más, es mejor masajear los senos antes de extraer la leche y luego seguir las instrucciones que vienen con tu sacaleches.
Sacaleches eléctrico
Estos extractores, rápidos y fáciles de usar, son prácticos si necesitas extraer leche para un amplio periodo de tiempo. Es posible extraer de tres a ocho veces al día y puedes extraer de ambos pechos a la vez. Sigue con atención las instrucciones del fabricante.
Conservación de la leche materna
La leche extraída se debe conservar en un recipiente esterilizado, como un biberón, frascos o bolsas de conservación especiales, o fundas desechables para biberones. Se puede guardar en la nevera durante un máximo de 24 horas o se puede congelar durante un máximo de tres meses. Asegúrate de que lo etiquetas todo con la fecha de extracción y el volumen de leche que contiene.