Lo mejor para ti, y para tu bebé
Mientras le des el pecho, tu bebé recibirá todos los nutrientes a partir de la leche que tu produces. Por eso, cuidarte tú es ahora tan importante como cuidar del bebé.
Dedicarte un tiempo para comer de forma sana y obtener toda la energía y nutrientes que necesitas en este momento.
Fuerte y Sano te da las claves para llevar una dieta saludable durante la lactancia:
Ten en cuenta:
• Los carbohidratos como el pan integral, los cereales, la pasta y las patatas te aportan energía de larga duración y deberían representar una parte considerable de tu alimentación.
• La fruta y las verduras os aportan a ambos vitaminas, minerales y fibra, que son esenciales.
• Puedes obtener proteínas (vital para el crecimiento y desarrollo del bebé) de la carne, las legumbres, el pescado y los huevos, pero toma cantidades moderadas y elige carnes magras.
• Los alimentos ricos en calcio, como la leche semidesnatada, el queso y el yogurt también son claves.
• Los alimentos con alto contenido de grasa o azúcares tienen muchas calorías y, con frecuencia, muy bajo valor nutritivo, por lo que lo mejor es evitarlos o tomarlos ocasionalmente a modo de capricho.
• Si andas muy liada o no tienes tiempo de cocinar, un puñado de pipas de girasol o calabaza, un sándwich integral de carne magra, atún, queso, ensalada o un cuenco de cereales enriquecidos en fibra con leche, yogurt y fruta son tentempiés más sanos y, además, fáciles de preparar.
Durante la lactancia, ten especial atención con:
*Las calorías extra. Si estás dando el pecho, toda la energía que necesita el bebé provendrá de ti, lo que significa que necesitarás algunas calorías más de lo normal. Algunas vendrán de las reservas que acumulaste durante el embarazo, pero el resto tendrás que obtenerlas a partir de tu alimentación.
No hay una cantidad determinada de calorías necesaria, depende de la energía que hayas acumulado durante el embarazo, de cuánto esté comiendo el bebé y de tu actividad física (aunque en este momento seguramente estés descansando más de lo habitual).
El mejor consejo es que comas cuando tengas hambre, probablemente poco y a menudo, y que te tomes tentempiés sanos y nutritivos, si quieres picar algo entre comidas.
* El agua. Vas a necesitar dos litros al día, pues es esencial para la fabricación de la leche materna. Es posible que mientras amamantas tengas bastante sed, así que bebe siempre que tengas necesidad. Muchas madres encuentran práctico tener a mano una botella grande de agua. Si tu orina tiene un aspecto oscuro o huele más fuerte de lo normal es señal de que no estás bebiendo suficiente. Recuerda que la leche y los zumos de fruta también son una buena alternativa para mantenerte hidratada.
*El alcohol yla cafeína, ya que pueden transmitirse al bebé a través de la leche (y sus efectos también).
*Alimentos muy especiados o picantes que puedan provocar molestias estomacales al bebé.
Si el bebé está incómodo tras darle el pecho, llora mucho, o tiene dificultades para dormir, sería bueno que anotaras lo que estás comiendo y vieras si puedes identificar un desencadenante. Si das con un alimento concreto, intenta evitarlo y comprueba si mejoran las cosas. Y si tienes una preocupación concreta, habla con tu médico.
Si hay algo de lo que no estés segura en cuanto a tu alimentación en esta etapa, llama al equipo de Almirón, para que te ofrezcan consejos de especialista, al 900 18 17 97